Por
Luis Heraclio Medina Canelón
Lo que voy a escribir aquí
seguramente sorprenderá a muchos.
La épica historia de la batalla de
las “Queseras del Medio” en la que la caballería de los llaneros de Páez, en
una maniobra extraordinaria, cuando ya parecían huir derrotados, dan media
vuelta y caen sobre el enemigo destruyéndolo es muy conocida.
En la literatura histórica venezolana es denominada como el episodio de “Vuelvan Caras”. En mucha de la historia que se ha escrito se le atribuye al “Catire” la frase de “VUELVAN CARAS¡” como una orden a sus lanceros para voltear la marcha y acometer sobre el enemigo. Ahora bien, se hace necesario hacer algunas precisiones:
En la literatura histórica venezolana es denominada como el episodio de “Vuelvan Caras”. En mucha de la historia que se ha escrito se le atribuye al “Catire” la frase de “VUELVAN CARAS¡” como una orden a sus lanceros para voltear la marcha y acometer sobre el enemigo. Ahora bien, se hace necesario hacer algunas precisiones:
Primero que todo el propio José
Antonio Páez lo narra así en su conocida autobiografía:
“…mandé a mi gente volver riendas
y acometer con el brio y coraje con que sabían hacerlo en los momentos más
desesperados…”
Como podemos ver, la expresión que
utiliza Páez no es propiamente “volver caras”, sino “volver riendas”, quie si bien, vienen a tener el mismo significado, no son literalmelnte iguales.
Ahora bien, aunque Páez no utiliza
exactamente la frase “VUELVAN CARAS” en el relato de Las Queseras Del Medio, si
lo utiliza al narrar por lo menos media docena de otras acciones donde se dio
la maniobra. Por ejemplo:
La expresión “vuelvan caras” se
popularizó por la novela de fantasía inspirada en un entorno real llamada “Venezuela
Heróica” donde Eduardo Blanco la pone en boca de Páez la referida frase. De
allí se extendió tanto como el cuento del teniente Pedro Camejo en su
fantasiosa despedida en el Campo de Carabobo. Por otra parte una obra del pintor Arturo Michelena, que
recrea el crucial momento de la batalla de Queseras del Medio lleva ese nombre,
lo que lo insertó en la mente de muchos venezolanos.
Ahora bien, si bien en sí el hecho
relatado no se ha prestado a dudas, lo que si han discutido y puesto en duda
muchos comentaristas es la existencia de la frase de Páez: “VUELVAN CARAS”.
La opinión de los neófitos es que
Páez nunca pudo haber dado una orden a sus tropas en esos terminos, que esa es una frase elegante, casi una
metáfora, inventada por el general llanero para adornar su relato, una licencia
literaria, casi como algo poético. Que
aquellos llaneros analfabetas, descalzos y brutos no podían entender eso de
“VUELVAN CARAS”. Que semejantes palabras no las podrían entender aquellos
lanceros que comían carne sin sal y que montaban un caballo sin silla. Que
aquellos guerreros semisalvajes apenas manejaban un lenguaje elemental y
rudimentario, que eso de “VUELVAN CARAS” no tendría sentido para ellos.
Que en realidad, seguramente Páez le
gritó a sus soldados algo así como:
“Vuelvan Carajo¡”
“Echen pa tras Carajo”
“Regresen”
O alguna otra frase que los
“opinadores” consideraban que estaba al nivel de entendimiento de los soldados.
Confieso que por mucho tiempo esta versión me pareció acertada. Pero con razón
dicen:
“Es grave error hacerse una
opinión con una información incompleta”
Veamos. Para estudiar un hecho
histórico, lo mejor es ir a las fuentes directas: los protagonistas o los
testigos inmediatos. Lo que cuenta la gente que vivió en esos tiempos y
lugares. Así es que estudiando otros episodios me encontraba leyendo las
“Memorias” del general Rafael Urdaneta.
No se refería ni a las Queseras del Medio, ni a Páez, ni a los llaneros,
eran otros episodios de la guerra. Y para mi sorpresa aparece la frase: “VOLVIESE
LA CARA ”. Sigo
Leyendo y mas adelante vuelve con: “VOLVIERON CARA”.
Así tenemos en la página 59:
“La vanguardia estaba destruida;
envueltos por la caballería, todos los cazadores fueron lanceados sin que uno
de ellos volviese la cara para huir”
Y mas adelante pág 71:
“…fue replegando…se unió con una
división que estaba descubierta en el bajo de la sabana y a cuya vista volvieron
cara los dragones”
Entonces mi punto de vista empieza a cambiar:
“Volver Caras” no debe ser una metáfora bonita de Páez. Era una frase utilizada
por los militares de aquellos tiempos….Seguimos investigando y nos encontramos
nada menos que al mariscal Miguel de La Torre , quien luego de su derrota, en el parte de
la batalla de Carabobo que vuelve a usar la frase:
“…No fueron bastantes mis
persuasiones para obligarle a que me siguiese, con objeto de salvar la
infantería envuelta, pues me oyó con la mayor indiferencia volviendo caras
vergonzosamente de sesenta caballos que le acometieron”
(Parte Nro. 129, 30 de junio de 1821
Archivo del mariscal La Torre Tomo
XXVIII.)
Entonces “volver caras” es una
maniobra militar, no una frase elegante. Un soldado, así sea analfabeta e
ignorante, tiene que aprender ( a palos, o como sea) los diversos terminos militares
y las diversas maniobras y tácticas. Por más iletrado que sea cualquier soldado
aprenderá qué es formar cuadro, vanguardia y retaguardia, formación, flanco, columnas
paralelas, pie a tierra, ala, fila, retirada, marcha, galope, centinela,
furriel, rondín, ronda, etc. Así como hoy podemos conocer a un excelente chofer
que aunque analfabeta conoce perfectamente las maniobras de girar, embragar, frenar,
estacionarse o cruzar, aquellos soldados conocían perfectamente las diversas
maniobras de la caballería. Los lanceros
de Páez no eran una horda desordenada; todo lo contrario, eran una de las mejores
caballerías de la época. Si hubieran sido una horda salvaje y desordenada,
fácilmente habrían sido destruidos por cualquier batallón bien disciplinado. Como
el propio Pablo Morillo Lo reconoció en una oportunidad al escribirle al rey:
“Dadme mil lanceros de Apure y
pondré Europa a vuestros pies”
El ejército de Páez, al igual que
cualquier ejército en guerra, realizaba continuamente entrenamientos. En su
Autobiografía Páez hace alusión a los constantes entrenamientos de la tropa:
“…se formaron después de
disciplinados en Apure, varios batallones”
“Casi todo el año 20 se pasó en
reunir y disciplinar reclutas”
y siendo una fuerza de caballería,
evidentemente que practicaban las diversas maniobras con sus caballos, entre
ellas el “vuelvan caras”.
La maniobra de “VOLVER CARAS” está ampliamente
descrita en la doctrina militar del siglo XIX, así lo encontramos en el “Curso
Completo del Arte y la Historia Militar ”
del español Jose María Esclus y Gomez de 1845, quien reiteradamente explica los
pormenores de la maniobra de caballería.
En la misma onda de la doctrina
militar encontramos la maniobra de “volver caras” en dos antiguos diccionarios
militares: En el “Diccionario Militar: Etimológico, Histórico, Tecnológico” de
José Almirante y en el Diccionario Militar Español- Francés de Federico
Moretti.
Para finalizar, una obra muy poco
conocida del propio José Antonio Páez, titulada “Máximas de Napoleon Sobre el
Arte de la Guerra ”:
“La caballería debe estar
disciplinada con esmero, saber formar en linea de batalla, aumentar y disminuir
el frente, retirarse y volver cara…
Cosa esencialísima es enseñar a la
caballería a cargar, retirarse y volver caras…”
En resumen, aquella formidable
fuerza de caballería de José Antonio Páez, para cosechar tantos éxitos que
incluyeron derrotar a las tropas de Pablo Morillo, vencedoras de Napoleon, tuvo
que ser un cuerpo disciplinado y entrenado en las tácticas del combate a
caballo, lo que evidentemente tuvo que incluir las distintas órdenes de guerra,
entre ellas la orden de “VOLVER CARAS”, que fue una de las que mejor
aprendieron. "VUELVAN CARAS" fue una voz familiar para aquellos lanceros y seguramente ese grito fue el que obedecieron los llaneros aquel 2 de abril de 1819.
FUENTES
Alcantara Borges, Armando. "Carabobo, Sendero de Libertad." Ediciones del Gobierno de Carabobo. Colección Historia. Nro. 57. Valencia, 1992
Alcantara Borges, Armando. "Carabobo, Sendero de Libertad." Ediciones del Gobierno de Carabobo. Colección Historia. Nro. 57. Valencia, 1992
Blanco, Eduardo. “Venezuela Heroica”
Editorial Novedades. Caracas. 1944
Hermano Nectario María “Historia de
Venezuela”Edit. Venezuela. Caracas. 1943
Páez, José Antonio. “Autobiografía”.
Librería y Editorial del Maestro. Caracas. 1944
Urdaneta, Rafael. “Memorias”.
Imprenta y Litografía del Gobierno Nacional. Caracas 1888








¡Excelente relato! Que gusto leer a quien se esfuerza en mantener vivo nuestro acerbo historico tan manipulado perversamente en estos 20 años. Mil gracias
ResponderBorrarGracias por tu comentario, palabras así nos hacen seguir adelante.
BorrarSimplemente... continúe escribiendo por favor.
ResponderBorrarGracias, te voy a hacer caso.
BorrarExcelente explicación. Siempre pensé qué lo que había dicho era "vuelvan carajo", por lo ya antes relatado por uds. Lo felicito y mi respeto. Espero seguir leyendo sus investigaciones. Gente como uds enaltece nuestra historia
ResponderBorrarGracias
BorrarEs bueno y un deber conocer de estas acciones de nuestra Historia de Venezuela. Yo soy biznieto del Gral José Pio Revollo Escalona, nacido en Curarigua,fusilado en 1902 y enterrado en Caicara e Maturín, mi bisabuela, Juana Ma Guzmán era sobrina de Guzmán Blanco
ResponderBorrarExcelente. Ojalá te animes a publicar las historias de tus antepasados
BorrarInteresante documentación, lo que infiere la aclaratoria de la investigación historiográfica venezolana, muchas gracias, saludos!!
ResponderBorrarGracias estimado profesor s,
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