Un homenaje a los 200 años de la Batalla de Carabobo, a través de hechos, curiosidades, personajes y monumentos conmemorativos relacionados con el proceso independentista venezolano.
lunes, 20 de julio de 2020
Simón y su "amable loca"
Preparen, apunten… ¡fuego!
El 24 de julio de 1828 en la llamada quinta de Bolívar (Bucaramanga) un pelotón ejecutaba entre algarabía y aplausos a un muñeco de trapo recostado a la pared con la inscripción sobre su cabeza “F.. de S.. muere por traidor”.
Aquella parodia había sido ideada por Manuela Sáenz para burlarse de quien disputaba al Libertador el control de la Nueva Granada e incluyó confesión y extremaunción al muñeco por el Pbro. Francisco Javier Guerra.
No tardaría entonces en ser conocida por los santanderianos, provocando un reclamo por escrito del general José María Córdoba.
Simón Bolívar, evidencia su debilidad ante Manuela, y nos hace imaginarle sonriendo cuando responde a Córdova: “Ciertamente conozco también y más que nadie, las locuras que hacen mis amigos…”.
Promete suspender y mandar “fuera del cuerpo a servir a otra parte” a Richard Crofton, oficial irlandés del batallón Granaderos que dirigió el “fusilamiento” como el único culpable y se hace el “duro” con Manuela expresando en su carta:
“En cuanto a la amable Loca. ¿Qué quiere V. que yo le diga a V.? V. la conoce de tiempo atrás. Yo he procurado separarme de ella, (…) luego que pase este suceso, pienso hacer el más determinado esfuerzo por hacerla marchar a su país o donde quiera”.
En realidad la indiscreción de Manuela causó no pocas incomodidades a Simón por lo que ella comienza a contentarlo mediante esquelas como esta:
“Señor: Yo sé que usted estará enfadado conmigo. Pero yo no tengo la culpa. Entré al comedor y vi que había gente. Mandé a llevar canela para sahumar una sábana, al cuarto contiguo; y, al ir para allá, me encontré con todos. Con esta pena ni he dormido. Lo mejor es, Señor, que yo no vaya a su casa, sino cuando usted quiera o pueda verme. Dígame si come algo antes de todos. Hago un poco de almuerzo que le gustará. Manuela.
Coma por Dios, coma ¿no?”
Aunque el general Córdova desestimó la petición de Bolívar de romper la carta por ser un documento de “miseria y tontería”, Manuela nunca conoció esas palabras de su “hombre idolatrado” y ese mismo año lo salvó de un atentado que se perpetraría el 10 de septiembre en una fiesta de disfraces.
Uno de varios que se atribuyen a Francisco de Paula Santander.
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