Por
Luis Heraclio Medina Canelón
No hay como ir a las fuentes
directas de la historia: leer las memorias de los protagonistas, los diarios o
revistas de la época, la correspondencia y los expedientes o informes
oficiales. De muchos de estos documentos
podemos extraer ese sabor de la vida cotidiana, esas vivencias humanas que
muchas veces los historiadores dejan de lado para dedicarse a las cifras de
gran significación, a los grandes hechos, que al final terminan deshumanizando
la historia. La historia es el transcurrir
de la vida de los hombres y las mujeres, sin su parte humana pierde todo
sentido. Y entre las mujeres se habla de
las honorables señoras, madres y esposas de los personajes principales, de sus
hermanas y de sus hijas. Pero también
aquellas mujeres que no tuvieron una vida tan honorable dieron que hacer en los
tiempos de la emancipación.
Leyendo los expedientes judiciales
de la época de la independencia que
corren en los archivos del Conde de Torrepando (el mariscal Miguel de
![]() |
| Todo nos hace pensar que Rita Quiteria era una de las "chicas malas" del Puerto |
No sabemos mucho de ella, su nombre, según las actas que guardó
Vera y como escribano a
Tomas Allende, sargento del Batallón de Navarra.
En la secuela del proceso son
declarados Tomas de Landa, Andrés Varela, teniente del Navarra, Juan de 
Don Miguel de La Torre
El fiscal ordenó la detención de la
imputada, en virtud de las declaraciones de los oficiales y de la propia
confesión de la mujer. Luego de pasado
el expediente a
“a las que por escandalosas
necesitan de castigo su liviandad”
así como a
“las mujeres en pleitos con sus
maridos y a las públicas pecadoras”

Las declaraciones de todos indicaban que estaba borracha ¿un ardid?
Era muy difícil que se ordenada que
una dama de buena conducta fuera confinada en un hospital; ya que cualquier
dolencia de una dama era tratada en su hogar; de allí es que deducimos que Rita
Quiteria demostraba una mala conducta. El
9 había concluido todo el proceso. A Rita la considerarían simplemente una
chica “liviana” o “pública pecadora” que había cometido una grave imprudencia
por andar en borracheras hablando cosas indebidas y se salvó de lo que pudo ser
una severa condena por el delito de infidencia (falta de lealtad al Rey). Nos
quedan las dudas: ¿La supuesta borrachera de Rita sería un ardid para librarse
de un castigo por el delito cometido? ¿Era en verdad una partidaria de la
república que pretendía sumar adeptos a la causa? ¿o en verdad sólo era una
mujer embriagada que habló mas de la cuenta a quienes no debía?
FUENTES:
Escalona, Roger. “Los Antiguos
Hospitales de Caracas”. Revistad e
Leon Tello, Pilar. “EL EJERCITO EXPEDICIONARIO DE COSTA FIRME DOCUMENTOS
DEL CONDE DE TORREPANDO CONSERVADOS EN EL ARCHIVO HISTORICO NACIONAL” Real
Academia de

Realmente conocer estos hechos nos traslada a esas difíciles épocas donde pasaron muchísimas situaciones que desconocemos, bien sea por tácita omisión al no parecer relevantes para los historiadores o simplemente porque nunca aparecieron registradas en alguna parte, quizá también, porque el boca a boca se diluyó en algún eslabón de la cadena. Lo cierto es que en la biblioteca Nacional que está en Caracas hay una riqueza de estos hechos incalculable, ojalá sobreviva para tener nuevamente el placer de volver a curucutear y transmitir escritos como éste que ayuden a entender de donde venimos a ver si de una vez nos trazamos un camino para donde vamos. Gracias He racional por ser un oasis en estos momentos de tanto acontecimiento.
ResponderBorrarDonde se lee He racional, escribí Heraclio.
ResponderBorrarGracias Patricia. Espero que continúes leyendonos
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